domingo, 30 de marzo de 2008

Mandalas




Un punto. Una flor. Una estrella. Y luego...



Progresión. Crecimiento. Ampliación de fronteras. Exuberancia. Recuerdo. Sensaciones cromáticas.



Inspiración.

Te llamo luego...


sábado, 29 de marzo de 2008

Pájaro

Cuando desperté, recordé mi sueño.
Y cuando soñé, besé tus besos.
Y fui cuerda en tu guitarra.
Y fui cadencia en tu pelo.
Y fui brillo en tu mirada.
Y fui canción. Y fui deseo.

miércoles, 26 de marzo de 2008

La Caja Magica

Por un pequeño agujero, introducen mis "pitufos" su manita, e intentan reconocer, mediante el tacto, pequeñas sorpresas que en esta Caja les guardo: una piña piñonera, el erizo de una castaña, una nuez, un trocito de algodon, una goma de borrar, una pelotita anti-stress, las llaves de la clase...

Si el sexto de mis sentidos me fuera tan fiel como los otros cinco, metería confiadamente la mano en la Caja Mágica de la Vida, para disfrutar de todas las sorpresas que guarda. Pero si algo tengo claro es que, aunque me pinche y me queme mil veces, volveré a diario a meter la mano, buscando sensaciones que me recuerden que sigo viva.

Faro verde



Llegaste.
Bueno, quizás yo...
(-Ayyy, yo también quiero...-).
... ¡pero tú llegaste!

Y abriste un ventanuco.
Y te asomaste.

Vi un ojo. Faro verde.
Intermitente. Hipnotizante.
- Me pone un té de los amantes.
Para dos-.

Luz verde. Permiso para derrumbar
a latidos la muralla de mi soledad.

Luz ausente (que no roja)
y doy dos pasos atras.
Cambio de encuadre. Nueva perspectiva.
Reciclar. Retomar. Redisfrutar.

martes, 25 de marzo de 2008

¡Peligro! ¡Primavera!

Casi llegaba la primavera, y aún me sorprendía cuando al volver la esquina de alguna céntrica calle me encontraba de frente con un rayito de Sol inesperado, cual despistado transeúnte. Y si este paseaba de la mano de una chispita de aroma de azahar, mi sensación pasaba de la sorpresa al desconcierto de encontrarse con un tímido conocido.

El peligro comienza cuando decides no pasar de largo. Tus pies ya han pasado, pero tu cabeza se vuelve, tu cuerpo se gira a medias y tu brazo se alarga en dirección a esa sensación, en un movimiento a mitad de camino entre un saludo y una búsqueda de contacto fisico.

Ahí, justo ahí... Cuando cierras los ojos para concentrarte en la tibia mano que acaricia tu cara, y abres hasta el último poro de tu piel... Cuando inspiras profundamente, y ese aroma inunda todas y cada una de las neuronas de tu cerebro...

Cuando en ese momento decido aceptar el riesgo y continuar en mi éxtasis, atravieso inmediatamente un umbral en el que las sensaciones me hipnotizan, y pierdo la voluntad. Una extraña fuerza me atrapa, y me lleva de nube en nube. Y entro ahí en una espiral de locura y pasión, de latido in crescendo, y mis ojos sonríen a la vida...

Pero todo esto no tiene sentido si tú no estas ahí para sentirlo conmigo. Porque mis pupilas no se han dilatado más que para captar hasta la última gota de luz que tu ojos reflejan. Porque mis sentidos al completo no tienen más ocupación que la de viajar desde el azahar que me regalas hasta la vainilla de tu cuello, desde la ropa que te cubría hasta el último centímetro cuadrado de tu piel y tus cabellos.

Sigue navegando conmigo. Aunque cada vez que regresemos a la costa, vuelvas a oír esas voces que te hablan de pisar tierra firme. Porque quizás no conocen la luz tan especial que refleja el mar en el que navegamos. Porque a tierra podemos regresar juntas cuando queramos.

Sol de Primavera, no dejes nunca de brillar como sólo tú sabes hacerlo.

.

lunes, 24 de marzo de 2008

Azahar, azahar, probando...

¿Cómo era? ¡Ah, sí! Primero una palabra:



AZAHAR



Luego otra:



INMENSIDAD



Y ya has comenzado a escribir. ¡Pues tenías razón! No era tan difícil. El único problema es que no es esta, ni mucho menos, la idea que yo tenía de un blog. No suple, en absoluto, mi necesidad de bombardearte a mensajes en tu móvil. Que no es por darte la brasa, ni mucho menos. Tampoco para que te acuerdes de mí, ni para que me escribas (aunque ambas cosas me encantan, no son el objetivo de mis mensajes). Únicamente responden a una necesidad imperiosa de comunicación. Son la válvula de una olla express en la que se están guisando un millar de sentimientos con el fuego a máxima potencia.



¿Me servirá para perder un poco de presión, y continuar así cocinando/viviendo a fuego lento para no quemarlo todo al menor descuido? Bueno, confío en irme sintiendo más cómoda conforme vaya practicando, y que todo vaya fluyendo de un modo mucho mas natural, y quizás así consiga, escribiendo, el objetivo que me planteo.



¡Jodido teclado! Con lo que me cuesta exteriorizar mis emociones... y más aun ponerlas en palabras... y más todavia expresarlas... e infinitamente más escribirlas... y tú te confabulas contra mí, y escribes cosas que yo no tecleo. Ni te imaginas lo que me esta suponiendo escribir sin acentos para que no hagas de las tuyas... En cuanto te jubile, reeditare todo para que no me duela la vista al leerme.