domingo, 25 de mayo de 2008

Bombones agridulces

Una caja de bombones en mi puerta ha dejado la vida.





¡Chocolate! ¡Ummmmhhh...!





Pero empieza a quemarme que todos tengan agrio relleno.





¿Existe un bombón de corazón dulce para mí?






8 comentarios:

Gatadeangora dijo...

Seguro que encontrarás ese bombón de corazón dulce, muy dulce, ya verás...
Besos

Marisilla dijo...

Nena, qué te pasa? Aish, no todos los bombones despistan con su relleno. Algunos pueden dejarte buen sabor de boca. Tú pareces dulce, y de buen corazón, y te mereces como mínimo ese regalo envuelto en chocolate que te deleite los sentidos y te embadurne de alegría. Sólo hay que estar atenta, saber dónde escoger, elegir el bombón adecuado, probarlo, saborearlo sin dejarte engañar por su primer sabor y textura, y, si no te gusta, lo intentas con otro. Sin prisas, pero sin miedo. Que no sirve para nada (y eso que yo lo he tenido, y mucho).

Decía Forest Gump que la vida es como una caja de bombones... nunca sabes qué te va a tocar... Y yo digo que siempre hay segundas, terceras, y cuartas oportunidades.

Besos chocolateados.

MARISA.

mera dijo...

Vivir es seguir siendo capaz de saborear los contrastes. Suerte. Un abrazo.

Bohemia dijo...

Seguro, no cualquier caja de chocolate nos sirve...


Besos trufados...

Conchi dijo...

Los bombones al sol se derriten y en Sevilla hace mucha calor. Búscate un caramelo, que es más resistente, jeje.
Todo llega y todo pasa, ya sabes. No desesperes, guapa.
Un abrazo.
Conchi

Natacha dijo...

V, linda hay que elegir bien. A veces los bombones más bonitos, los que tienen papeles brillantes, nos deslumbran.. y aquel modesto bombón, el de siempre solo chocolate y ni siquiera envuelto.. resulta ser el más rico...
Estoy segura de que elegirás bien
Un beso, preciosa
Natacha.

Anónimo dijo...

Bombones agridulces, con regusto amargo, con sabor a lágrimas saladas... Todo suela tan lejano en la memoria... Y además aparecen justo cuando más necesitada de azúcar te encuentras, pero ninguno tiene la ansiada respuesta a tus necesidades...
Es entonces cuando te vuelves y ves fruta fresca, dulce, natural, freca, sin dobleces, y aunque en un principio piensas que tu mente, tu cuerpo y hasta tu corazon piden mucho más, lo pruebas, y te gusta... Pero sigues necesitando más y más dulce, de ese que engorda, que es casi un pecado pensar en él,...
Y te das la vuelta y te encuentras la tableta de nestle de toda la vida. No es el ansiado bombón goloso, pero tampoco es la fruta fresca. Le falta un algo, pero lo puede llegar a compensar con creces, porque sin darte apenas cuenta te has comido la tableta casi entera en un suspiro!!!
Animo preciosa! Te lo dice una magdalena profesional! ;) MAR

MARISA dijo...

uis que buena pinta..