miércoles, 26 de marzo de 2008

La Caja Magica

Por un pequeño agujero, introducen mis "pitufos" su manita, e intentan reconocer, mediante el tacto, pequeñas sorpresas que en esta Caja les guardo: una piña piñonera, el erizo de una castaña, una nuez, un trocito de algodon, una goma de borrar, una pelotita anti-stress, las llaves de la clase...

Si el sexto de mis sentidos me fuera tan fiel como los otros cinco, metería confiadamente la mano en la Caja Mágica de la Vida, para disfrutar de todas las sorpresas que guarda. Pero si algo tengo claro es que, aunque me pinche y me queme mil veces, volveré a diario a meter la mano, buscando sensaciones que me recuerden que sigo viva.

Faro verde



Llegaste.
Bueno, quizás yo...
(-Ayyy, yo también quiero...-).
... ¡pero tú llegaste!

Y abriste un ventanuco.
Y te asomaste.

Vi un ojo. Faro verde.
Intermitente. Hipnotizante.
- Me pone un té de los amantes.
Para dos-.

Luz verde. Permiso para derrumbar
a latidos la muralla de mi soledad.

Luz ausente (que no roja)
y doy dos pasos atras.
Cambio de encuadre. Nueva perspectiva.
Reciclar. Retomar. Redisfrutar.