martes, 21 de octubre de 2008

Mi gordita...

Gordita, hoy volví a sentirte tan cerca...

Verás que hay un nuevo lucerito en el cielo. Lo reconocerás porque es chiquito, mimoso, blandito, tierno, gustoso... Como un muñequito.

Y seguro que brilla con fuerza para seguir dando un poquito de luz y calor a su Dorita. Ella me lo contó hace un rato.

Y justo al terminar, volví a perderte en la linea discontínua. Y hasta el cielo lloró un llanto intenso, inevitable y descontrolado.

Cuida de él. Buscaré tu luz junto a la suya.

Besitos, mimos y arrumacos para los dos.