domingo, 1 de marzo de 2009

En el mar no se puede hablar

- Estamos en el mar. Pero no bañándonos. Porque en el mar no se puede hablar, porque te mojas la boca...-.

- Quiero agüiña. Tengo sed. (Bebe agua. Sin verter ni una sola gota). Gracias-. (Y levanta ambos pulgares, en plan "Gracias, colega. Buen rollito!"). -¿Tú no tienes sed?-.

(Cuando le digo que me gustaría beberla a ella) - No se puede. Sólo se puede beber agua-.

Hablar. Y responder preguntas. Y caminar. Y calzarse las zapatillas de casa. Y llevarse el nórdico desde el sofá hasta la cama. Y recordarme que tome las pastillas que me recetó el médico. Todo esto hace mientras duerme. ¿Lo mejor? Llevarme de su mano a las estrellas...

2 comentarios:

Fini dijo...

Es lo que inspira dormir a la vera de alguién como tu...

V dijo...

Jooooo...

Cataplof!!!